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Actualizado viernes 01/08/2008 10:09
EUROPA PRESS Publicado por El Mundo Digital
http://www.elmundo.es/elmundo/2008/08/01/suvivienda/1217578192.html
MADRID.- En la misma línea que la ministra Beatriz Corredor, Ana Isabel Mariño, consejera de Vivienda de la Comunidad de Madrid, ha declarado que, actualmente, la compra de un piso "sigue siendo una buena inversión". Ante las críticas de Tomás Gómez, jefe de los socialistas madrileños, hacia su política de Vivienda, Mariño ha recordado que el reciente acuerdo firmado entre el Ejecutivo regional, Asprima y entidades bancarias, "no sólo es pionero en España sino que representa el ejemplo más evidente de cómo afronta la crisis del sector".
En virtud de este acuerdo, los madrileños podrán acceder al 'stock' de 25.000 viviendas libres que existe en la Comunidad de Madrid a un precio máximo fijado en función de los metros cuadrados y de la zona en la que esté ubicado cada piso. Así, una vivienda de 100 metros cuadrados en el centro de Madrid que se ponga a disposición de los compradores a través de esta fórmula no podrá costar más de 320.000 euros, aproximadamente un 20% que en el mercado libre.
"Esta iniciativa traslada un mensaje de confianza en el sector, se ha consensuado con todas las partes implicadas y va a permitir que los ciudadanos tengan acceso a pisos más baratos y a financiación suficiente para comprarlos", señala Mariño, quien anima a los madrileños a comprar una vivienda ya que esta opción es, a su juicio, "una buena inversión", incluso en estos momentos de incertidumbre.
La responsable madrileña de Vivienda ha explicado que el modelo propuesto por el Ministerio del ramo y ahora por Gómez se basa en la creación de una nueva tipología de vivienda protegida, la de precio concertado, "que además de fijar el precio del metro cuadrado en los 3.000 euros, una cantidad muy elevada teniendo en cuenta que se trata de vivienda protegida, está limitado a los ciudadanos que tuvieran unos ingresos máximos de 6,5 veces el IPREM".
Desde el punto de vista de la consejera, la propuesta ministerial "subió artificialmente el precio de la vivienda protegida para igualarla al precio de la libre, una decisión que es intervencionista e insolidaria y que no soluciona los problemas del sector ni el acceso de los ciudadanos a la vivienda".
Mientras, ha subrayado que el modelo puesto en marcha por la Comunidad de Madrid "ha conseguido que sean los promotores privados los que rebajen el precio de las viviendas libres que no venden, sin coste alguno para las arcas del Gobierno regional ya que no son viviendas protegidas, y aporta transparencia al mercado ya que los ciudadanos van a saber en todo momento qué compran y a qué precio".
"La Comunidad de Madrid contribuye al ajuste del mercado pero no lo suplanta ni lo sustituye, como suelen proponer los socialistas con propuestas tan arbitrarias e ineficaces como la compra de suelo a los promotores", argumenta la consejera. Mariño ha hecho hincapié en que "no es serio" que Gómez "dé lecciones al Gobierno regional de cómo afrontar el problema de la vivienda en la región", al tiempo que ha recordado que la Comunidad de Madrid lleva cinco años siendo la región en la que más vivienda protegida se inicia de toda España.
Fuente: Real Estate Press 2001 Publicado por Boletín de www.Atrea.es http://www.atrea.com/ATREA/public/HablamosDe.jsp?pgFrom=1001
Antes, los bancos vendieron sus compañías inmobiliarias e inmuebles, extendieron su cartera de préstamos, aprovechando la cresta de precios que habían propiciado; y una vez que tienen a empresas y particulares amarrados con sus deudas, se baja la apuesta que hacen contra los bienes inmuebles, convirtiendo el aterrizaje suave esperado, en el más brusco de cuantos ha conocido este mercado, hasta el punto de sacar de la pista a algunos de sus operadores.
Hemos escuchado a promotores que nos decían como préstamos con la garantía de un suelo, tasado por el banco en 960 euros metro cuadrado de repercusión, apenas año y medio antes, ahora en plena negociación de refinanciación les brindan el favor de comprárselo a un precio de 300 euros. El activo así adquirido pasaría al balance de la entidad financiera en la cuenta de otros activos, que están engordando rápidamente.
Asistimos a continuas desinversiones de la cartera patrimonial de las pequeñas y medianas promotoras inmobiliarias que enajenan, a su pesar, aquellos bienes que esperaban les proporcionaran ingresos recurrentes, cuando se normalizara el mercado residencial. En cuanto a las grandes inmobiliarias, especialmente aquellas que protagonizaron las importantes operaciones corporativas, su situación es todavía peor. Colonial caía de nuevo en manos de entidades financieras. Habitat se libraba en el último segundo del concurso de acreedores, después de enajenar algunas de sus joyas. Martinsa Fadesa ha presentado concurso voluntario de acreedores. Se hacen cábalas sobre como Reyal Urbis solucionará su endeudamiento. Afirma es más de lo mismo y a Aisa un proveedor llegó a solicitar su concurso de acreedores que el juez no admitió.
Si se baja el valor de los activos y se dobla el coste de la deuda, en poco más de dos años, los balances se desquilibran y los planes de negocio no sirven. Sin embargo, las expectativas de revalorización no han desaparecido, sino que dependen del precio de compra, para que quede recorrido.
En esta situación, los bancos aprovechan al máximo su posición privilegiada para rehacer la cartera de activos inmobiliarios de la que se desprendieron, aunque a un precio sensiblemente inferior y seleccionando los activos que la componen. Con estos bancos, no debe extrañar que los “fondos buitre” no consigan cerrar operaciones. Sin embargo, la exposición de los balances de los bancos a este mercado es muy importante, sus garantías han venido siendo el soporte principal de su refinanciación, pero ahora ya no les sirven. Si su ambición contribuye a que el suelo siga perdiendo valor, habrá que ver el efecto de tal actuación en el valor de los inmuebles que deberán adjudicarse en breve, a la vista del paro que se avecina.
Los esfuerzos del llamado G-14, para conseguir ayudas del gobierno para solucionar los problemas por los que atraviesan sus empresas, han fracasado, como era lógico que ocurriera, después de lo que ha llovido en los últimos años. Sin embargo, una cosa son las empresas que, al fin y a la postre, saben que el riesgo asumido puede convertirlas en víctimas, en determinadas circunstancias. Y otra muy distinta, que se contemple de brazos cruzados como la vivienda, soporte principal de la riqueza de los españoles, además de bien de uso sin sustituto, pierda valor, y que algunas familias vean acercarse la posibilidad de que, además de empobrecerse, se les prive de su disfrute.
Los intereses de las entidades financieras y de las inmobiliarias no están tan alejados como puede parecer, la situación de unas repercute en las otras y viceversa. En principio, con el concurso de Martinsa Fadesa quedan 4.100 millones de euros de préstamos fallidos para la banca, solo de deuda financiera.